Apunta es el asistente con IA que se acuerda por ti. Vive en tu WhatsApp — le hablas por texto o audio, le reenvías el Yape, y él te avisa qué toca antes de que se te pase.Tú atiendes. Él no se olvida de nada.
"Antes vivía con la cabeza llena: cotizaciones, adelantos, proveedores. Ahora le cuento todo a Apunta y él me lo deja en orden."— Marisol · organizadora de eventos en Surco
No hay formularios ni botones que aprender. Cuéntale cómo va la chamba, mándale una foto, o reenvíale el screen del Yape — Apunta entiende, lo organiza y arma el siguiente paso.
Una línea suelta basta. Apunta entiende qué hacer: arma la ficha, agenda la cita y te programa el recordatorio para que no se pase.
Mientras manejas, mientras almuerzas, mientras cierras la tienda. Apunta transcribe, ordena lo que dijiste y te deja todo listo — tú no abres el celular.
Un screenshot del Yape, la foto de un cuaderno viejo, una imagen del trabajo terminado. Lo lee, lo suma, lo cruza con la chamba y deja tus cuentas al día.
No es un Excel ni otro dashboard. Es el asistente que se acuerda del cliente que no respondiste, del adelanto que cobraste a medias, de la cita que olvidaste confirmar — sin que tú abras nada.
Cada vez que mencionas a alguien, arma su ficha con número, servicios y pagos — y la mantiene al día sola, sin que tú llenes nada.
Detecta quién te debe, te escribe el mensaje de cobro listo para reenviar — con el tono justo — y después te pregunta si ya te pagaron. Tú no piensas qué decir: solo reenvías.
Reenvíale el comprobante de Yape o cuéntale el gasto. Lo lee, identifica al cliente, y te dice qué está pagado, qué te deben y cuánto quedó en caja.
Cada lunes, un mensaje claro: cuánto cobraste, qué chambas siguen abiertas, a quién te toca llamar, cuál fue tu mejor día. Sin abrir ningún reporte.
Apunta está hecho para negocios como el tuyo, no para conversar bonito. Cada cosa que le cuentas queda guardada de verdad — y cuando le preguntas, te responde con tus datos.
Entiende cotizaciones, adelantos, citas y Yapes — el idioma de tu chamba. No es un chat para preguntarle de todo: es tu asistente de trabajo.
Cada cliente, pago y cita que le cuentas se convierte en un registro real. Lo puedes revisar, corregir y exportar cuando quieras.
Cuando le preguntas cuánto te deben o qué toca hoy, consulta lo que tiene guardado — no se inventa respuestas.
Una persona — o dos — atendiendo clientes, cotizando, cobrando y respondiendo chats al mismo tiempo. Si todo pasa por tu WhatsApp, no tiene sentido aprender otra herramienta. Apunta ordena tu negocio desde donde ya trabajas.
Estás montando un matrimonio y por chat te confirma otra novia. Le mandas un audio a Apunta y sigues en lo tuyo.
Azúcar, harina, tus horas y el delivery — Apunta costea tu torta y te sugiere el precio para que no trabajes a pérdida.
Te yapean el adelanto de la sesión mientras editas. Le reenvías el screenshot y Apunta hace el resto.
Cada evento depende del de las flores, el del toldo, la de las sillas. Apunta lleva quién es quién, qué le debes y para cuándo.
El no-show duele el doble cuando pudiste confirmarlo con un mensaje. Apunta te avisa a tiempo y tú confirmas.
Tu agenda vive llena, pero a las que no vuelven nadie las extraña. Pregúntale a Apunta y te da la lista.
Cinco encargos en proceso y la clienta pregunta por el suyo. En vez de revisar el cuaderno, le preguntas a Apunta.
Llegó mercadería nueva y hay que avisar. Apunta te redacta el anuncio con tus productos, tus precios y tu tono.
Mandas la cotización, el cliente "lo ve con su socio" y ahí muere. Apunta te empuja a retomarla.
Unos recién preguntan, otros ya visitaron, los Paredes ofertaron. Cada uno avanza por etapas y Apunta lleva el mapa.
Todo tu negocio vive en un cuaderno y en tu cabeza. Mándale una foto y Apunta lo convierte en tu lista de clientes.
Apunta te pregunta cómo trabajas y se arma a tu medida — etapas, recordatorios y el vocabulario de tu rubro.
Nada de números clonados, nada de bots no oficiales. Apunta corre sobre la infraestructura oficial de Meta — el mismo canal que usan los bancos y las grandes marcas para hablarte por WhatsApp.
Durante la beta, gratis. Cuando salgamos a producción habrá un plan mensual simple — y quienes entren en la beta mantendrán precio de fundadores.
No. Usas el número con el que ya chambeas. Apunta es un contacto que agregas a tu agenda — como cualquier otro chat.
Transcribimos con un modelo entrenado para español — entiende modismos, montos y nombres comunes. Si algo no le queda claro, te pregunta antes de ordenarlo.
Usa inteligencia artificial para entenderte, pero no es un chat genérico: está construido solo para ordenar negocios. Cada cosa que le cuentas queda guardada como un registro real — clientes, pagos, citas — y cuando le preguntas algo, responde con tus datos. No se inventa nada.
Ya está abierta. Te registras con tu nombre, tu WhatsApp y tu correo, y entras al toque — sin esperar invitación.
Estamos abriendo cupos por tandas. Déjanos tu correo y te avisamos en cuanto haya espacio para tu oficio — con precio de fundadores cuando salgamos a producción.